VOLVER A EMPEZAR
Buenas tardes a todos,
No sé si os ha pasado alguna vez que desearíais volver a ser un niño o niña de nuevo, aunque fuese sólo por unas horas. A mí personalmente me pasa que me flipan los parques de bolas y es algo que echo de menos de ser una niña. También conozco a personas que les gustaría volver a la tierna infancia para poder darse un atracón a chucherías sin pensar que les va a explotar el cerebro de un ataque de azúcar. Bueno, y ya no os cuento aquellos que os volveis locos buscando algún niño entre la familia y amigos porque os da vergüenza ir solos al cine a ver una película de dibujos animados…
Hay alguien que se sienta identificado o conozca a alguien? Podríais levantar la mano?
Por mi trabajo, tengo la oportunidad de entrevistar a jóvenes entre 18 y 26 años que quieren trabajar con niños. Una pregunta que me gusta hacer y me ayuda a conocer mejor a los candidatos es: ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar con niños? Diría que el 95% de las veces la respuesta es la misma: me encanta porque son monísimos, transmiten mucha energía me hacen olvidarme de todos mis problemas, me hacen sentir súper bien (vamos, lo mismo que nos pasa a todos cuándo volvemos de la oficina a casa). PERO tengo ese 5% de personas que me sorprenden.
Hace un mes estaba haciendo entrevistas y cuando le pregunté qué era lo que más le gustaba de cuidar de niños me dijo: Mari Cruz lo que más me gusta es que son mentes limpias, la sociedad todavía no les ha llenado de prejuicios estereotipos. He de reconocer que sentí caer cómo un jarro de agua fría. Porque empecé a pensar y la verdad es que no recordaba en que momento esto paso a ser mi regaliz favorito, para convertirse en una sustancia nociva para mi salud llena de azúcares, grasas trans que me puede producir caries y que sé que si se me cae al suelo tengo cinco segundos para comérmelo antes de que las bacterias se adhieran al regaliz y pueda cogerme como poco una enfermedad.
Dos semanas después, haciendo la misma pregunta, la respuesta fue, a mí lo que más me gusta es que son muy inocentes (yujuuu ya sé lo que va a seguir) pero continuó diciendo: son inocentes, hacen fácil lo difícil y para ellos prevalecen sus ganas de jugar frente al orgullo. Hay veces que juando juegas al fútbol jugabas por jugar y a veces hay rivalidad. Acabas el partido y se te pasa. Os suena? Cuantas veces no nos ha ganado el orgullo y hemos dejado de hacer algo o perdido oportunidades por este. O peor todavía sois de esas personas que hacéis difícil lo fácil?
CONCLUSIÓN
Pasamos el principio de nuestra vida intentando dejar atrás la infancia, ser más responsables, aprender esotéricos conocimientos, madurar, etc. Nos esforzamos en convertirnos en esos adultos responsables e independientes que admiramos… solo para darnos cuenta que hemos perdido por el camino todo aquello que realmente era especial y divertido. Existen muchísimas cosas que podemos aprender de los niños, de su actitud ante la vida, la forma de enfrentarse a problemas, su decisión… Aún no hemos entendido que realmente no tenemos que esforzarnos en aprender a ser creativos e innovadores, sino que únicamente debemos recordarlo.
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